Nuestra filosofía pedagógica

En Taller 37 entendemos la pintura como un lenguaje plástico autónomo.

El objetivo no es copiar imágenes, sino aprender a estructurar una pintura a partir de principios fundamentales: composición, dibujo, valor y color. Transmitimos nuestra pasión por la pintura mediante métodos basados en el pensamiento crítico y respeto por la individualidad de cada alumno.


Transmitir

Lo que queremos transmitir:

  • Lenguaje pictórico

    Intentamos transmitir un lenguaje pictórico propio de la pintura, en el que no se limita a copiar una imagen, sino de construir una pintura.

  • Construir la pintura

    La atención a la composición es fundamental. Es, quizá, el elemento más abstracto de las artes visuales y también uno de los más difíciles de adquirir.

    Cada pintura se inscribe en un formato determinado, dentro de una arquitectura propia que organiza las tensiones, los ritmos y las relaciones entre las formas.

  • Pintura viva

    Intentamos transmitir un gusto por la pintura como materia viva, con la que se puede experimentar, jugar y explorar sus posibilidades cromáticas casi infinitas.

    Un gusto por la materia pictórica a través de la cual se revela progresivamente una personalidad propia.

  • La pintura como expresión individual

    Entendemos la pintura como una expresión individual. Se pueden transmitir un lenguaje pictórico y métodos de trabajo, pero cada persona es libre en su manera de expresar y desarrollar su práctica.

    La tradición nos recuerda que no existen reglas absolutas, sino lógicas plásticas internas, propias de cada pintura, que deben descubrirse y construirse en cada proceso.

Método de enseñanza

El método de enseñanza se basa en tres principios fundamentales:

1. Práctica y teoría

Ponemos la práctica antes que la teoría. Creemos en una enseñanza basada en la experencia personal.

Ciertos conceptos estéticos no pueden transmitirse solo con palabras. Los ejercicios realizados en clase buscan ofrecer un espacio para vivir estas experiencias estéticas de manera guiada y adquirir, una base cultural que permita desarrollar una práctica artística autónoma.

2. Diálogo y crítica

Creemos en una enseñanza del arte basada en el diálogo y la crítica.

Cada persona llega con ideas preconcebidas sobre la pintura y las artes. Existen técnicas y métodos rigurosos, pero la buena crítica no busca imponer ideas o conocimientos, sino ampliar la mirada y hacer crecer una cultura pictórica sólida y consciente.

3. Autonomía y proyecto personal

El objetivo final es desarrollar una práctica y cultura artística autónoma.

Transmitimos herramientas y métodos, pero cada alumno debe aprender a tomar decisiones propias dentro del proceso pictórico.

Por eso recomendamos trabajar, en paralelo a las clases, un proyecto personal. Este permite aplicar los principios estudiados, construir una lógica interna coherente y desarrollar una continuidad en el trabajo.

La autonomía no es el punto de partida, sino el resultado de una práctica consciente.